martes, 11 de junio de 2013

M.A.S. KRÍSIS


El jacobino García siempre habló de la unidad monolítica del MAS y el “proceso de cambio” que hoy se ve cada vez más identificado al movimientismo post 1952. Esa estructura aún tiene su base en las organizaciones corporativas mineros cooperativistas, juntas vecinales de las capitales, colonizadores, grupos campesinos del altiplano y sobre todo cocaleros del Chapare. Sin embargo, esa estructura que se encuentra reflejada también en la cúpula política, ahora se define en crisis, ha entrado en crisis y el siguiente paso es la reestructuración o el quiebre.
 No es coincidencia que el municipio de La Guardia tenga a su gente en vilo, con violencia incluida, por las pugnas de poder entre masistas.
Comparto un artículo que viene al tema:

PRADA PROVOCA MOVER LAS ESTRUCTURAS DEL MAS
El Movimiento Al Socialismo (MAS) continúa su proceso de división y manifiesta una crisis interna que enfrenta a autoridades, disidentes, exfuncionarios y “libre pensantes” en una suerte de "todos contra todos".
Así, las palabras del exconstituyente Raúl “Chato” Prada, movieron la estructura “monolítica” del partido en función de Gobierno y confirmó que incluso dentro del grupo de disidentes existe divergencia de criterios, “atomizando” aún más la ruptura del MAS.
Prada llamó a conformar un “gobierno provisional” para alejar a los “usurpadores” del poder y reconducir el proceso de cambio bajo la estricta aplicación de la Constitución Política del Estado (CPE).
La diputada Rebeca Delgado, “jefa” de los “libre pensantes” negó esa posibilidad, aclaró que ella no es disidente sino solamente “crítica” al manejo del poder y reiteró que las observaciones de este grupo serán constructivas a fin de que las autoridades las tomen en cuenta.
El polémico exviceministro y exdiputado Gustavo Torrico volvió a los medios y lanzó una serie de calificativos contra Prada, llamándolo “golpista” por pedir la Presidencia del Estado.
“Es un error con suerte, porque son declaraciones desafortunadas, pero que desenmascaran la verdadera intención de estos disidentes”, dijo.
También retó a Prada o al exviceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, a demostrar su poder de convocatoria “aunque sea” con una marcha hasta diciembre. “Pero no lo van a hacer, incluso si acuden al grupo de Conamaq de Rafael Quispe que no son más de 30 personas”.
“Algunos intelectuales”, para Torrico, “han leído tanto que ya se confunden” y haciendo alusión a la clase social “acomodada” de estos, dijo que nunca se podrán identificarse con la causa indígena por más que traten de “metérselo en la cabeza”.
Esa alusión bien podría ser dirigida al vicepresidente Alvaro García, quien además fue compañero de Prada en el grupo de intelectuales Comuna y quien fuera “ofertado” como candidato a la Presidencia para terciar contra Evo Morales el 2005, según reveló el “Chato” en anterior entrevista.     
Por su lado, el legislador del MAS, Galo Silvestre Bonifaz, calificó como “traidores” a los disidentes y libre pensantes. Agregó que la traición es un fenómeno que trasciende desde el inicio de la era humana.
“Siempre hubo traidores en los partidos políticos y en todas las instancias a nivel mundial, hasta Jesús ha tenido su traidor con Judas, entonces un proceso de cambio no puede estar exento de estos condicionamientos” señaló
Sin embargo, resaltó que rechazan rotundamente esas acciones contrarias a la fuerza política del MAS, “no compartimos esos criterios que en vez de fortalecer y aportar propositivamente deberían reunirse con la bancada  y con el presidente y lamentamos esta decisión que  lo único que están buscado son protagonismos políticos cuando no se cumplen sus objetivos o ambiciones personales”, añadió
Prada escribió en sus espacios virtuales, luego de provocar este movimiento no precisamente hacia el socialismo: “La política no es cuestión de simpáticos y antipáticos; tampoco de lo que es jurídicamente juzgable o no lo es; la política no se reduce al orden jurídico; la política tampoco es sentido común, al contrario, es ruptura con el sentido común. De lo que se trata es de sacar las fuerzas que se tienen de su profundo adormecimiento, emancipar la potencia social y desmontar el poder”. (El Diario, 13 de junio de 2013)