jueves, 22 de agosto de 2013

¿Otra vez MAS media?




¿Qué busca el régimen al atacar a los medios de comunicación privados? La respuesta parece obvia para muchos: tomar el control de la supraestructura, en términos marxistas.
Pero el desacierto de las autoridades es tan evidente que esta vez le tocó el turno al histriónico ministro acusado de contrabando para salir a vilipendiar a un impreso paceño, días después del alboroto causado por un evidente y desafortunado titular de tapa. Quintana hizo o trató de hacer una nota resfriada, en términos periodísticos.
Hablar de ética en el manejo informativo, por otra parte, fue lo más colorido de la conferencia de prensa pues el ministro, exasesor del gobierno de Hugo Banzer, citó la “ética periodística” que “todos deberían ejercer”, cosa más anecdótica pues es por demás conocido que los primeros medios informativos que se pasan por el culo la Ley de Imprenta y los códigos de ética son, precisamente, los medios del gobierno del MAS, es decir los MAS-media.   
Basta con adelantarnos  en el tiempo y leer de antemano los titulares del paskin azul, criticando al medio aludido sin dar paso a ninguna contraparte y dando toda la cobertura, foto incluida, al ministro exmilitar y experto en temas de seguridad interna.
Retornando al hilo de la pregunta, el régimen no sólo ataca a PG7 sino a los otros medios privados buscando en una primera incursión de campaña de guerra, lacerar la reputación de los medios ante la opinión pública. El librillo de compilación de titulares presentado hace un año por el exministro de Gobierno y principal responsable de la intervención a la marcha indígena de Chaparina, trató de “desnudar” la relación de los propietarios de medios privados con la política de la era neoliberal como para sentar un “prontuario” en lo que llamamos en su momento el “efecto Llorenti”. Sin embargo, los datos de los medios comprados por los palos blancos del Gobierno no fueron “actualizados” quién sabe por qué, o más bien todos saben porque.
Luego matutinos como El Diario o Página 7 fueron blanco del ataque judicial del régimen bajo una figura inventada dentro del marco de la Ley 045, que no habla de “instigación” sobre delitos de racismo y discriminación, pero los abogados están para eso, para “arreglar” las cosas.
La desacreditación parece ser el principal argumento usado por las autoridades al referirse a estos medios u otros, sean televisivos o radiofónicos, que aún hacen frente al poder en estricto cumplimiento a su labor como fiscalizador social.
Empero, en el caso de PG7 el régimen comete un error de antología. Criticar a los accionistas del medio con términos xenófobos podría costarles un proceso por la misma 045, aunque eso dependerá de la lectura que puedan hacer  los abogados de la otra parte.
Al final, la opinión pública decidirá si compra pomada o contenido, porque la saturación del culto a la imagen y la propaganda gubernamental ya desbordó a los libros rojos del siglo XIX y aquello no parece haber sido calculado en las deterioradas fases del proceso de cambio.

martes, 13 de agosto de 2013

State of Shock



Jackson y Mercury volverán a dejar al mundo en estado de shock


·        A tres décadas de haberse grabado, tres canciones del dúo saldrían a la luz en los siguientes meses. “There Must be More to Life than This”, “State of Shock” y “Victory” ya circulan en Intenet, pero la mezcla final y el lanzamiento para octubre anticipan un homenaje a los dos ídolos de la música.

En 1984 Michael Jackson ya era una superestrella consagrada gracias a su paso por The Jacksons Five y su carrera en solitario que tuvieron como cúspide el multiplatino y laureado “Thriller”.
Michael, sin embargo, continuaba trabajando con sus hermanos y compuso junto a Randy Hansen la canción “State of Shock” para el álbum “Victory” de ese año, antes de separarse definitivamente de la banda familiar y seguir con su exitosa carrera.
En primera instancia, Michael tuvo acercamientos con la banda Queen, especialmente con el vocalista Freddy Mercury formando un ambiente de mutuo respeto, pues Michael era admirador de la voz del británico y éste reconoció que una de sus bandas norteamericanas favoritas era precisamente aquella nacida en Indiana.
El Rey del Pop incluso acompañaba a la banda a sus conciertos, disfrutando atrás del escenario como un fanático más de “Bohemian Rapsody” o “We are the Champions”.
Durante esa breve etapa, Jackson y Mercury compusieron y grabaron tres sencillos en los estudios de Michael en California, mientras “Thriller” continuaba vendiendo copias como nunca hasta convertirse en el álbum más vendido de la historia de la música.
Las giras de Queen también llenaban estadios en todo el mundo, incluyendo el record que luego ostentaría tras la gira mundial de 1986 en Wembley, por tanto, la agenda de la banda y sobre todo de uno de los mejores vocalistas del Rock, se veía compleja.
“There Must be More to Life than This”, “State of Shock” y “Victory” fueron las canciones grabadas por el talentoso dúo. Mercury relataba este episodio aclarando que nunca se terminó el trabajo por las agendas de ambos y que debido a la premura de Epic por sacar “Victory”, el último álbum de estudio de The Jacksons, Michael le consultó si podía incluir en la edición final la voz de Mick Jagger, nada menos que el vocalista de la mítica banda The Rolling Stones.
Mercury dijo “está bien, son sólo canciones, mientras la amistad continúe no importa” y dejó paso al histriónico show man.
Jagger grabó la canción, pero paradójicamente como en otras oportunidades, esta fusión de ídolos del Rock y Pop no fue tan publicitada (sucedió también con Jackson y el solo de guitarra de Eddy Van Halen para Beat it, de cuyas sesiones no existen fotos o grabaciones). La canción fue parte del disco “Victory” y llegó al puesto 4 de las listas Billboard, terminando en el 61 del Top 100 de ese año.
Durante el concierto Live Aid, Mick Jagger interpretó “State of Shock” junto a Tina Turner. El concierto formó parte de la campaña de ayuda a África, emprendida por el propio Jackson, Lionel Ritchie y Bob Geldof, el músico, productor y activista que es más conocido para el vulgo por su interpretación de Pinky en la obra fílmica The Wall de Pink Floyd.
La noticia difundida esta semana por Bryan May y Roger Taylor sobre el lanzamiento de esos tres singles en un nuevo disco sería inédito para los fanáticos de ambos ídolos, al unir las voces de dos artistas ya fallecidos. La versión oficial cuenta con la música de los hermanos Jackson y pertenece en derechos a Epic – Sony Music, mientras que EMI tiene el catálogo de Queen.
http://www.youtube.com/watch?v=FP5kcOl7XO8

Una versión filtrada de “State of Shock” interpretada por Michael y Freddy puede ser escuchada en Internet, mientras el video compartido en este blog presenta un interesante trabajo de edición digital y remix, donde tanto Jackson, Mercury y Jagger hacen gala de sus voces y talentos, aunque podría haberse acudido más a los excepcionales coros del líder de Queen.

Michael Jackson dejó este mundo material hace cuatro años y estas tres canciones podrían ser parte de un nuevo disco póstumo que recurrirá al uso de tecnología tal como sucedió con “Michael” de 2010, un álbum que apenas logró situarse en las colecciones de los fans, dejando mucho que desear por la mezcla final.
Canciones como Behind the Mask, Hollywood y Another Day (en colaboración con  Lenny Kravitz) son lo rescatable del trabajo, pero los demás temas incluso abren la duda si es la voz de Michael la que se escucha repetidamente, mezclada con antiguos y recurrentes efectos vocales e hipos del Rey del Pop.
Está claro que el dúo con Freddy Mercury es legítimo y está certificado, por tanto la mezcla que será revelada en octubre debería respetar el sonido hard rock, funk y balada de cada tema sin incluir los beats Pop que tienden a “actualizar” el sonido para el simple consumo del mercado juvenil.