lunes, 31 de octubre de 2011

TIPNIS NOBEL

ANTE TRES MESES DE ARROGANCIA:
Son manipulados de la derecha… los ganaderos de Santa Cruz no quieren competencia a su monopolio de ganado… las ONG tienen intereses multimillonarios… los resentidos están conspirando…. No puedo entender cómo se oponen a una carretera…. Los medios de comunicación son opositores y por eso apoyan a los marchistas…. Tienen fines políticos… quieren lanzar una candidatura presidencial prematura… Usaid está detrás de todo… querían dar un golpe de Estado…  son contrabandistas y traficantes de madera…. Son unas delincuentes que quisieron secuestrar al Canciller… nos han agredido con flechas… Vamos a darles con su propio “intangible”…. Hay que sacarles la mugre para que aprendan…. Y qué hay de nosotros los cocaleros… me salvo de responsabilidades….

LA RESPUESTA:
Banderas de patujú, diálogo y pleno respeto a los mandamases…

EL RESULTADO:
Defensa de los recursos naturales de Bolivia...

POR ELLO:
TIPNIS NOBEL DE LA PAZ!


domingo, 23 de octubre de 2011

MI DISCO SUGERIDO


(Una pausa en la política)
“La vida no sólo es noticias”, me dijo un amigo cuando nos “rencontramos” después de unos meses de encierro voluntario en mi fuente de vida.
Olvidé que la música es una pasión que mueve nuestras más íntimas fibras, capaz de hacernos llorar, reír, recordar y tener un “orgasmo espiritual”.
Hoy quiero compartir unas palabras en este sector de MI DISCO SUGERIDO.

U2 “Ratlle & Hum” (1988) Island Records.


Después del éxito de The Joshua Tree un año antes, la banda irlandesa generó tanto material en los conciertos promocionales que decidió publicar un disco. Sin embargo, surgió la idea de lanzar material nuevo y/o sobrante del anterior trabajo. El resultado, un disco “doble en uno”, es decir, en vivo y en estudio.
La combinación fue rechazada por la crítica por considerar al trabajo un experimento innecesario y esperar material íntegramente nuevo como una  “secuela” de 1987.
El material, empero, resulta novedoso, fresco y bien “encadenado”, logrando que los fans viajen de un escenario a otro. Los ambientes sonoros estimulan la imaginación. Punto en contra: el film documental sobre el mismo álbum, que quita esos “colores” mentales.

CANCIONES
El opening introduce a los fans en un concierto (lleno total) donde los cuatro irlandeses interpretan Helter Skelter, una de las canciones “heavy” de The Beatles. Escucharla a todo volumen es la clave en este caso.
Luego viene Van Diemen`s Land con la voz íntegra de The Edge que pone el cable a tierra. Inmediatamente se oyen las voces de los integrantes hablando sobre el éxito de The Joshua Tree hasta que la guitarra de The Edge irrumpe con Desire, primer hit de estudio del disco.
Hawkmoon 269 es quizá la canción más baja del disco. Luego se enlaza una obra de Bob Dylan, All Along The Watchtower que en su momento también fue interpretada por Jimmy Hendrix.
El himno góspel I Still Haven't Found What I'm Looking For vuelve a generar ambiente en vivo. Freedom for my People es un breve puente blues con guitarra y armónica grabado por los músicos Sterling Magee y Adam Gussow que dan tiempo “para que la banda cambie de vestuario”.


Silver and Gold, lado B de U2, toma fuerza para dar paso al clásico Pride (In the Name of Love).
La segunda parte del álbum comienza con un espiritual Angel Of Harlem. Love Rescue Me, es la balada del disco.
Después de tanta textura, colores y música, U2 invita a BB King para When Love Comes To Town, canción que “resucitó” al experimentado blusero y lo dio a conocer a las nuevas generaciones. Heartland reitera la pausa melódica.
God (Part II) sigue la línea de Desire, en estudio y con riffs de guitarra y redobles de batería que la hacen potente aunque breve. El título sigue la línea de John Lennon.
Cada escenario se diferencia de cualquiera, hasta aquí uno está satisfecho con el concierto brindado. Como en cualquier show en vivo, llega el “otro, otro…” 

 The Star Spangled Banner, himno norteamericano que fuera interpretado en Woodstock 1969 por Jimmy Hendrix cobra vida en un extracto que se engancha con la versión en vivo de Bullet The Blue Sky, otra de las obras maestras del cuarteto irlandés. El concierto finaliza y comienza a sonar All I Want Is You, una canción equiparable al mismo With or without you como ending del álbum.
Son 17 canciones presentadas a los fans, en un disco que permite conocer a U2 marcando un antes y después en la transición de sonidos que vendrían en los noventa. Los ambientes variados y
Con todo, disfruté cada minuto del cassette. El lado A y el lado B permiten crear esa atmósfera distinta a un álbum completamente diseñado en estudio o en vivo. Las evocaciones a grandes como Lennon, Hendrix, Dylan también saltan de los parlantes para instalarse en nosotros. 


The Beatles fueron pioneros en muchos aspectos, tal vez los U2 tomaron algo del Sgt Peppers (combinación de ambientes, trozos en vivo, experimentos) y lograron un producto fresco que puede resultar confuso si no se relaciona la obra con los sonidos innatos de los ochenta y los primeros riffs sintetizados dentro de lo que U2 anunciaba para la siguiente década.
U2, Rattle & Hum: totalmente recomendable.

viernes, 14 de octubre de 2011

para envolver papas


Hace un tiempo, cuando la marcha del TIPNIS comenzaba, decidí comentar la editorial del pasquín gubernamental llamado Cambio.
“Una marcha sin apoyo” titulaba entonces ese medio de propaganda presidencial y oficialista. Desmerecía la caminata iniciada el 15 de agosto que hoy se acerca a la Sede de Gobierno para plantar la bandera patujú y decir que hay otra Bolivia.
Ahora resulta que este mismo medio (cre) apunta a los medios de comunicación privados como instrumentos de poder que intentaron minimizar la reciente marcha del MAS yde las organizaciones sociales, agendando otros temas que no se equiparaban a la multitudinaria manifestación.
Es el colmo, y aquí salgo de mi estructura sintáctica, que estos llamados editorialistas sean tan sometidos al Ministerio de Comunicación, que osan criticar la labor de los medios de comunicación que sí informan a la gente y no se dedican a lamer botas o tenis de los gobernantes. Es una pena que gente que trabaja allí y funge como periodistas, se convierta cada día en simples bolanteros que hacen comunicación corporativa. No es delito hacer comunicación corporativa, pero deben diferenciarla del periodismo.
Los directores de este medio salieron tras denuncias de corrupción, cosa que no sucede en los medios privados, donde la información y los recursos económicos se manejan con criterio y responsabilidad.
Qué pena para quienes trabajan en estos medios gubernamentales, adónde irán después de que salga este régimen. Con qué cara pedirán trabajo en instituciones privadas. Qué pena que las editoriales de estos medios sean tan simplones y falsos.
Si a la gente realmente les hubiera interesado la movilización masista, entonces estos mismos medios les darían repercusiones, notas especiales e impondrían la agenda informativa, pero hasta para ellos fue noticia de un día. 
El llamado a crear otra agenda fue improvisación del mandamás y a ese sí le dan toda la cobertura. Él sí se equipara o es mayor que los 500 mil marchistas y las organizaciones sociales.
Para ese pasquín, como dice Ignacio Copani: “envuelvo las papas con tu editorial…”

jueves, 13 de octubre de 2011

Todos a votar

Que nadie decida por ti. Que nadie te obligue. Que nadie te quite la liberta de elegir.
Yo ya decidí, ahora te toca a ti:

miércoles, 12 de octubre de 2011

La bandera patujú en Plaza Murillo


-          La segmentación de Bolivia en varias naciones como una forma de “descolonizar” y “liberar” a los pueblos no previó un hecho histórico que se dará en los siguientes días.


La marcha indígena que se aproxima a la Sede de Gobierno, además de consolidar una lucha y reivindicación legítima de derechos fundamentales, supone el quiebre de la hegemonía partidaria asumida desde 2006 y consolidada en 2009.
Los marchistas buscan evitar que el centro del TIPNIS sea violado, esperan que el régimen asuma su discurso de “defensa del a Madre Tierra” y se dé cuenta que la prosa debe acompañar al pincel antes de firmar cheques que atentan a los recursos naturales. Los marchistas quieren mayor reconocimiento e incluso ser parte del rodeo político. Y tienen derecho, como cualquier ciudadano decente que cumpla con el estado de derecho y las libertades ciudadanas.
Existen teóricos de escritorio, que alguna vez viajaron a la amazonía con viáticos de las ONG que hoy acusan y persiguen (claro, conocen a su rebaño y son peligrosos) acusan a los ciudadanos de a pie por haberse convertido en tipnistas de la noche a la mañana. Que hablan de la selva sin haber acariciado a un cocodrilo, que dicen defender a la naturaleza y viven en apartamentos cerrados, que son unos tales y cuales… pero ¿habrá que viajar a la luna para hablar de ella?
Retórica aparte, los marchistas lograron congregar los ánimos nacionales mejor que la deprimente selección boliviana de fútbol, y ahora se los aguarda con ansias y esperanza de que a partir del 17 de octubre se generará un nuevo capítulo dentro del nuevo periodo político que vive el país. El respeto, tendrá que ser un primer concepto a ser aprendido por el régimen y sus acólitos. Así, también la trasnochada y estéril derecha se dará cuenta que no es nomás aprovecharse de la causa.
Otro factor que será evidente es la confirmación de la solidaridad del pueblo paceño, que pese a estar estigmatizado de “oficialista”, saldrá a las calles con alimentos, ropa, abrazos y aplausos a aquellos pobladores del oriente. Será una sorpresa para muchos ver que no se trata de personas con plumas y tiras de leopardos encima sino hermanos que también son bolivianos, incluso más que muchos citadinos nariz alzada.
Finalmente y no menos importante será ver flameando en pleno centro  político de Bolivia a la bandera Patujú. La flor tricolor, característica del oriente y reconocida por la Carta Magna flameará junto a su par wiphala y la gloriosa ROJO, AMARILLO, VERDE.
Lágrimas de orgullo y tembleque de piernas serán el contraste de este octubre.
Lágrimas de los marchistas y de la gente que cree en esta reivindicación y en el reconocimiento pleno a una parte de Bolivia que romperá el “andinocentrismo”. Lágrimas porque a partir de ahora este símbolo pasará de ser una flor a un emblema que deberá ser izado en cada acto público para decir ¡aquí estamos, carajo!
Los tembleques serán de aquellos que osaron experimentar sus teorías políticas con un país unido y vivo. Aquellos que sueñan con una nueva URSS u otra potencia roja, camuflándola de plurinacionalidad. Aquellos teóricos que laxaron sus venganzas y resentimientos con la República de Bolivia. Simples mortales que serán dos párrafos en los libros de historia.
Cada parte del país tendrá su símbolo: oriente y occidente tendrán sus banderas y Bolivia quedará dividida. Pero esta formalidad tiene un símbolo de cohesión, de unidad, de fortaleza.
No señores, no es el caudillo de turno ni el partido – Estado que ahora tiene el control absolutista. La fuerza de la tricolor y la conciencia de la ciudadanía y los pueblos por una Bolivia es más grande y eso también quedará marcado a partir de la llegada de la VIII marcha indígena.

lunes, 10 de octubre de 2011

Dónde más...

En Bolivia se ha fabricado un semimodelo de Estado, inicial, con cambios de maquillaje y no de esencia, a partir de la explotación de la imagen de un caudillo.
Es más que evidente que cuando el caudillo deba ceder el poder, el modelo impuesto tendrá sus correcciones y se destapará el aparataje millonario detrás de éste. No es casualidad entonces, que se pretenda perpetuar la imagen de este icónico personaje, que más allá de cualquier virtud (reconocida e insoslayable, como su empeño por trabajar 20 horas/día) quede en el imaginario colectivo para las futuras generaciones.
El aparataje mediático, marketero y propagandístico utilizado por el régimen en torno a la figura del mandamás, trae a la memoria los imponentes desfiles de la Alemania nazi (con saludo y bandera alterna propios) o las pancartas del “padre” Stalin en la ex URSS. Sadam Hussein tuvo su estatua de bronce durante los años de su perpetuo régimen hasta que la intervención yankie lo alejó de su silla y derribó su efigie de la capital Bagdad.
Esta forma de manejar la imagen de los caudillos político – militares es una costumbre que data de tiempos remotos. Ya decía Jesús de Nazaret: “Dad al César lo que es del César…”, cuando el concepto monetario se relacionaba directamente a un hombre – líder.
Bolivia tuvo a sus mariscales, tan valerosos como bien merecidos en sus reconocimientos, pero luego llegó el turno de una inmensa lista dentro la pobredumbre era militar. El caso más reconocido en el “culto a la imagen” aparece en la Revolución de 1952, cuando Víctor Paz se presentó como el “salvador del país” y se montó un aparato de propaganda institucionalizado a partir del Estado. Vale mencionar que Paz Estenssoro tuvo la luz de ceder el poder a su segundo al mando, para después retornar con “aires frescos”. Cuando quiso perpetuarse, la Revolución terminó.
Hoy se da otro caso, más patético que histórico, con la distribución de computadoras para los profesores del sector fiscal dentro de la denominada “Revolución tecnológica y cultural”. A algún marketero de algún Ministerio (lamebotas, dirán muchos) se le ocurrió estampar en las computadoras personales (laptops) la efigie del mandamás para que cada profe lo tenga a su lado, en el aula y con los niños.
El razonamiento es simple; si estas máquinas fueron compradas por el partido oficialista, si son recursos del mandamás o su séquito, si cada profesor está de acuerdo con el “proceso de cambio”… vale.
Si son recursos de arcas estatales, si los impuestos de los bolivianos tienen algo que ver con el financiamiento, si son créditos que se pagarán desde el erario nacional, entonces esta es otra afrenta megalómana para la conciencia colectiva.
Hoy parece que la desesperación por levantar la alicaída imagen de aquel caudillo – espejismo,  conminado a ser el “mesías” de este sufrido pueblo, deriva en la treta: “El Estado soy YO”.
Sólo falta que declaren al mandamás como “símbolo nacional”, junto a la tricolor y el himno. Cosa que tal vez ya gira por algunas mentes “maquiavelas” y “espurias”.