miércoles, 15 de octubre de 2014

MORALES Y QUIROGA EN ETERNA GUERRA

Un capitulo recordado con frecuencia por Evo Morales es su expulsión del Congreso Nacional de la República en 2002. Paradójicamente, ese hecho lo encumbró como jefe opositor, al generar empatía con la población que siempre se solidariza con la víctima.
Pese a las graves acusaciones, por la muerte de tres personas en el trópico de Cochabamba, como el teniente Andrade y su esposa embarazada, Morales salió ileso de toda culpa. Tras dejar el curul, presentó un amparo constitucional en Sucre y fue representado por Héctor Arce, entonces un joven abogado que esperaba al “jefazo” detrás de la puerta.
Morales siempre califica a ese congreso como “lacayo del imperialismo” y alude indirecta o directamente a Jorge Quiroga Ramírez. Contrariamente, en una suerte de “odio selectivo” como citó el propio expresidente, el dirigente cocalero nunca habla mal de Roberto Fernández, exdiputado que votó a favor de su expulsión en 2002 y que luego fue alcalde cruceño por filas masistas.
El reciente capítulo de guerra política entre Morales Y Quiroga se dio cuando el líder del trópico cochabambino fustigó a sus afiliados de Bulo Bulo porque decidieron libre y democráticamente votar por su enemigo político. Su resentimiento fue más allá cuando acusó a Tuto de intentar matarlo y responsabilizarlo de la muerte del dirigente cocalero Casimiro Huanca.  
La respuesta fue durísima y clara. Quiroga llamó al reelecto mandatario “cobarde mentiroso”, porque sólo trata de victimizarse y tapar el fraude que cocina el ente electoral para que el MAS llegue al 64 por ciento de votos.
Tuto le recordó a Morales que es presidente de los productores de coca que cosechan 90 por ciento de la hoja que no va a mercados legales, o en cristiano, al narcotráfico.
Ambas figuras están enmarcadas en los libros de historia luciendo la banda presidencial. Uno con más páginas que el otro, pero ambos tuvieron el mando del país.

Las mutuas acusaciones no pueden quedar en la nada. La misma historia dirá si Quiroga fue “lacayo del imperialismo” o Morales fue “cobarde y mentiroso”. Mientras, el poder coyuntural prepara su arremetida contra la oposición a la par que el jefazo llama ante las cámaras “a dejar la confrontación y trabajar juntos por Bolivia”. 

jueves, 2 de octubre de 2014

Y BRASIL PERDIÓ...


La última gran encuesta electoral (esa que tiene un universo de 3 mil personas) dice que el oficialismo ganaría con 59% (casi 1.800 personas dijeron votaré por el MAS); UD cae a 13%, PDC sube a 8%, MSM se queda con 3% y PVB con 1%.
En otras encuestas, sin embargo, el PDC está con mejor posición y podría llegar al segundo lugar sin inconvenientes. La falta de recursos para hacer propaganda y el escaso tiempo no le permitirían llegar a forzar la segunda vuelta. Es ahí donde se debe apuntar.
El MSM confirma que está en riesgo su personería jurídica y a ello se suma la "confesión" de un candidato al Senado que dijo "no nos hacemos mayores esperanzas, somos realistas"...
Doria Medina ya agotó su discurso de CITE para esto, CITE para aquello y al parecer logrará una buena votación (más de 7% es buena si se compara sus anteriores participaciones), pero la Presidencia está cerrada para él.
Bajo este contexto, la oposición se nota perdedora de entrada pues ya critica la reelección indefinida (dan por hecho que el MAS ganará y apelará a abrir la CPE). A ello se suman todos los medios de comunicación que sólo atinan a decir "está cantado que ganará el MAS"... o los presentadores oficialistas que se anticipan con bola de cristal: "qué se viene en el próximo mandato de Evo Morales hasta 2025..." (!!!)
Este escenario me recuerda el Mundial de Fútbol reciente, donde todos apostaban por "Brasil Campeón"... Es más, ¿para qué juegan los otros? si Brasil tiene el mejor equipo, es pentacampeón, es local, tiene la gente a favor, la FIFA a favor, etc, etc, etc.

Tanto las encuestas de 3 mil personas (¿y les pagan a estos señores de IPSP-OS por esa miseria de muestra?) como la catarsis derrotista y complicidad mediática podrían equivocarse de nuevo... la democracia lo dirá este 12 de octubre.-