viernes, 17 de febrero de 2012

DERRIBADOR DE CAMPEONES



Hace 50 años aterrizaba en La Paz un vuelo proveniente de Sao Paulo trayendo al onceno titular del campeón brasilero Santos y su máxima figura “o rey Pelé”.
Esta semana, después de estas cinco décadas, los bolivianos vivimos una historia similar, con la llegada de Santos y su constelación de estrellas regionales. Un jovenzuelo venía con el cartel del mejor del mundo, hoy fue similar, aunque distancias siderales separan a Pelé del chico con el peinado “cheroki”. El partido enfrentó, como aquel 1962 a los campeones de Bolivia y Brasil, este último  con el antecedente de ser el campeón de la Copa Libertadores de América.
El resultado, sin embrago, fue diferente, porque los paceños esta vez supimos ganar. En el último minuto, en el último cabezazo al arco, a lo Tigre y con la garra que ha caracterizado en la historia al DERRIBADOR DE CAMPEONES.
El 2 a 1 de The Strongest frente al Santos ameritará un capítulo especial. Por ahora, una reseña de aquel scrach brasilero y su paso por el Siles.

EL DIARIO 17 de febrero de 1962.- “El match más esperado de los últimos tiempos”. A las 16.40 hrs del 17 de febrero de 1962 aterrizaba el vuelo Varig en el aeropuerto de El Alto con la delegación del Santos de Brasil. En el equipo brasilero llegaba Edson Arantes Do Nascimento, más conocido como Pelé.
Desde la tarde e incluso a medianoche, las boleterías del Hernando Siles recibían a los espectadores que hacían fila para ver el encuentro y sobre todo al crack brasilero. Incluso el presidente Víctor Paz Estenssoro y el vicepresidente Juan Lechín se hicieron presentes al Siles.
El 18 de febrero de 1962, 30 mil personas se dieron cita al estadio paceño para ver el cotejo que estuvo matizado por la banda municipal. A las 3 de la tarde dio inicio el match, con el rey Pelé destacando en el Santos y un destacado Máximo Alcócer en el equipo edil.
Las crónicas de la prensa relataban el partido destacando una primera etapa donde los bolivianos supieron mantener un valioso empate; luego, en el segundo tiempo según la secuencia de goles de aquella histórica jornada la inauguración del marcador fue para Municipal a los 16 minutos del segundo tiempo  con gol de Aguilera. A los 42 minutos llega el empate brasilero con remate solitario de Lima.
Para la segunda etapa, un tiro libre de Mengalvio a los 12 minutos pone en ventaja a los brasileros que duró poco porque al minuto, Alcócer logra empatar con un remate inatajable.
A los 18 minutos, Ruiz Diaz genera un contragolpe y bate al guardameta Laercio colocando en ventaja a Municipal. En otro contragolpe, esta vez de Santos, Pelé coloca un pase en profundidad para la definición de Pagao.
Los últimos 10 minutos fueron de ataque desesperado de Santos, y es Tito el verdugo de las aspiraciones nacionales cuando logra la cuarta conquista ante una mala salida del arquero edil. El árbitro brasilero Olten Aires Abreu, muy cuestionado por la afición y los cronistas deportivos de la época, da el pitazo final a un minuto del término del match. Resultado final, Municipal 3 – Santos 4.

EL DIARIO, 18 de febrero de 1962.- Pelé, auténtico crack por su calidad y sencillez. Di Stéfano es famoso; Sívori es conocido en todas partes; Koppa es un astro; Luis Suárez puede considerarse grande. Pero hay un futbolista que eclipsa a todos; un muchacho que hace maravillas dentro de la cancha y reúne multitudes; un nombre pegado para siempre al clamor asombrado de las tribunas. Le dicen Pelé.
En realidad se llama Edson Arantes Do Nascimento y vio la luz en la pequeña población de Tres Corazones en el estado de Mina Gerais hace veintiún años. Pelé fue bueno desde pequeño, lo reprobaban en el colegio, pero triunfaba en los terrenos baldíos donde jugaba en cualquier puesto. Fue aprendiz de zapatero, paso a un club humilde de San Pablo, el Baurú y después lo metieron de contrabando en un partido del Santos. Nadie lo quería porque nadie lo conocía, pero cuando se dieron cuenta de cuánto valía pasó de 40 dólares mensuales a un sueldo de 600.
A los 16 años, cuando era un chico bastante tímido, pasó a jugar de internacional, disputando la Copa Rocca con Argentina. Desde ese momento – 1957- Pelé hace lo que quiere en cualquier cancha del mundo, gana lo que quiere y acumula dólares en su cuenta bancaria bien administrada.
Gana mucho dinero, es cierto, pero le devuelve a su equipo mucho más, porque donde va el equipo paulista piden la presencia de Pelé y agregan mucho dinero para que el moreno futbolista esté presente. “Yo soy sólo otro miembro del equipo. No se trata de un trabajo sino de una diversión”, dice el crack.
 publicado en EL DIARIO

domingo, 12 de febrero de 2012

Dos notas tristes

Dicen que las desgracias nunca vienen solas y dos hechos recientes en el ámbito musical corroboran tal afirmación.
El 8 de febrero fallecía uno de los pilares del rock argentino y latinoamericano. Luis Alberto "El flaco" Spinetta, partía después de una dura lucha contra el cáncer de pulmón.
Su obra, dedicada a la música y la poesía, con la trova y el rock and roll abarcó más de cuatro décadas, desde su álbum Almendra, con la banda del mismo nombre, pasando por proyectos como El Pescado Rabioso o Spinetta Jade en los años ochenta, hasta su últimos trabajos como solista.
La noticia conmovió a padres e hijos que se identificaron y sintieron en las venas cada nota del cantaautor argentino.
El 11 de febrero, otra estrella, totalmente opuesta, pero dentro del mismo arte, dejaba este mundo sorpresivamente.
Withney Houston, modelo, actriz y cantante que todos recordamos por su canción I will always love you (emitida hasta el cansancio por las FMs de todo el orbe en 1993) dijo adiós sin previo aviso.
Su muerte también conmovió a mucha gente, acostumbrada a las melodías pop, el romance y la fácil composición. Queda, sin embargo, la marca de su timbre vocal pocas veces visto o escuchado. 
Dos músicos, un cantaautor y una estrella, un poeta y una diva pop, un reservado para la gloria y una consolidada a los rankings, se fueron en este febrero silencioso.
A desempolvar los cassettes y volver a escuchar al Flaco y la Houston.

Salud!