miércoles, 31 de agosto de 2011

TV BOLIVIANA: “más o menos”


Una de las características del boliviano es estar inconforme con todo. Si gana la selección de fútbol, decimos es un espejismo, no hay que soñar. Si pierde: ya ve, así nomás son esos.
En los barrios la gente dice faltan plazas para los niños y cuando las obras se ejecutan los vecinos se quejan: habiendo otras prioridades se dedican a hacer plazas.
No es que el boliviano sea perfeccionista. Es un sentimiento que se contagia y ninguna terapia o libros de autosuperación pueden curar.
Cuando las marchas eran imparables, infatigables y diarias la gente se quejaba sobre el “marchódromo” en el que se convirtió la Sede de Gobierno; por casi cuatro años se vivió relativa calma y ante ello se escuchaba: dónde están pues los dirigentes que no reclaman los derechos de la gente, deberían salir a marchar.
Gente de mundo podría comparar las características de cada población con la boliviana (no es mi caso porque lo más lejos que fui fue a Santa Cruz). Sin duda, argentinos, holandeses, americanos, japoneses tienen otra forma de ver el diario vivir.
Cuando el boliviano hace una película las críticas son amables por ser un producto nacional, pero al salir del cine la gente dice: más o menos la peli. Le faltaba tal y cual, deberían haber hecho esto y aquello.
Nuestras tradicionales entradas folklóricas criollas de cada día son alagadas por lso medios de comunicación: Revalorando nuestras costumbres y tradiciones… Pero al día siguiente es el reproche generalizado: el excesivo consumo de bebidas alcohólicas empaño la fiesta. Hasta cuándo pues…
Seguro que al leer estas líneas, ustedes también dirán: le faltó mencionar esto y esto y esto más. O caso contrario, será una “crítica constructiva” con algún que otro adjetivo soez.  
Con esta intro, permítanme decir que siempre fui crítico (y criticón) de la televisión nacional. Creo que nos falta demasiado en calidad y manejo de formatos. Las buenas intenciones y la necesidad de ganar unos pesos impulsan a aventureros productores a llenar los espacios de la pantalla chica con programas que no aportan nada a la construcción de una identidad boliviana. Y ojo que no me refiero a que todos los programas se vuelvan reproductores de prestes o se adhieran a lo “plurinacional”, sino que no tenemos una imagen que diga al mundo esto es TV hecha en Bolivia.
Uno mira la televisión por suscripción y nota al cacho si es un programa argentino o japonés o mexicano. No por el acento de las voces sino por el mismo contenido y características de cada espacio. No hay un Tinelli mexicano o un Derbéz venezolano. Un documental japonés es tan atrayente que no se compara a un serio Transtel de Alemania. Una novela brasilera tiene características tan propias que no es posible duplicarla como sucedió con El Clon, por ejemplo.


Por ello a partir de este blog, trataré de compartir con todos algunas inquietudes sobre la TV boliviana, para bien, buscando mejorar sin ánimo de “joder la paciencia”, tal vez así podamos mejorar. Cultivemos la participación social.

domingo, 28 de agosto de 2011

FELIZ CUMPLEAÑOS 53


“Digo tu nombre y todo cambia - son dos palabras que transformaron mi vida - la hicieron mejor - la arroparon de ilusiones - supieron cuidarme en todo momento - Y tan sólo son dos palabras, pero expresan miles de sueños - nunca pensé que con sólo decirlas sería suficiente - pero cada vez que las repito ya estoy mejor - y en este momento al pronunciarlas estas ahí - como que no te fuiste - como que no te irás - como que estás tan presente como el primer día - Y es una gran cadena de amigos - más te nombro y más nuevos amigos voy tomando de la mano - pues entonces te seguiré nombrado e irás creciendo en el corazón y en la memoria de miles y miles de personas que no te han conocido - porque tu nombre me sabe a los mejores momentos de la vida - a lo dulce de esta tierra - a la sensación de amar y ser correspondido - a la euforia del triunfo y a la humildad de la gloria -  Tu nombre es música, es danza, es esperanza, es creación - es una canción en el momento en que más la necesito - son las palabras justas,  necesarias y el consuelo para tanto dolor -  Pero así también tu nombre fue pisoteado e insultado -y tu has resistido cada golpe, cada injuria, cada burla como ningún otro ser humano - y eso te hizo grande - y te convirtió en inmortal -  en mi hermano - en mi amigo - en mi ídolo - en la pasión - en MICHAEL JACKSON - tan sólo son dos palabras - para mí las más grandes del mundo...”
(Un fan: Tomado de la web www.lacortedelreydelpop.com)



MJ

Este 29 de agosto MJ cumple 53 años. Y lo digo en presente porque los genios nunca mueren.

Una de las virtudes de MJ durante sus 50 años en el escenario de la vida, fue haber conquistado a toda clase de personas. Blancos, negros; ricos, pobres; jóvenes, niños, ancianos, hombres y mujeres asistían a sus conciertos, escuchaban la radio, los discos, cassettes o veían sus videos con asombro. Es una de las virtudes del arte, en este caso la música apoyada por el show medido al milímetro de la perfección para presentar al público un espectáculo que perdura hoy más que nunca.

Sin duda la idea de la muerte para la resurrección, es un concepto de fe que no se debería aplicar a otro ser humano, pero con el impacto causado hace dos años con la noticia de que el Rey del Pop había decidido partir, hoy renace el sentimiento hacia un hombre que tal vez merecía descansar de tanto show perfeccionista. Gente común, intelectuales e intelectualoides no pudieron mantenerse abstraídos ante la vida, obra y gracia de este genio de la música contemporánea.

Por ello el reconocimiento, el abrazo y la paz en la distancia, en este 53 natalicio.


La foto muestra instantes de la presentación que hizo MJ en 1995 durante la velada de los MTV VMA. Según una encuesta de esta cadena televisiva, la performance de MJ es considerada como la mejor de la historia. Su film “Thriller” (1983) ostenta además, el título del Mejor Videoclip de la Historia.


sábado, 27 de agosto de 2011

27 verde, 48 naranja, 99 lila, 116 café… ¡Voto bingo!


El Tribunal Supremo Electoral terminó de definir las características de la papeleta electoral que será utilizada en los comicios judiciales de octubre. Más allá del tamaño de la papeleta, queda la anécdota de la numeración de los postulantes, que a decir de las autoridades electorales responde a cuestiones técnicas y operativas.
En este sentido, cada uno de los ciudadanos bolivianos deberá votar el 16 de octubre por cuatro opciones, eligiendo a las nuevas autoridades para el Tribunal Supremo Electoral, Tribunal Constitucional, Tribunal Agroambiental y Consejo de la Magistratura. Son cuatro franjas en la inmensa papeleta diferenciadas por colores y números para mejor entendimiento de la población.
Una figura similar, pero en tamaño escala, se da con los cartones de bingo con los que jugábamos de niños, cuando marcábamos un número y un color de acuerdo a los anuncios del “cantor” del juego. “22 amarillo, par de patitos”, decía, y al completar una franja o llenar el cartón uno gritaba con el entusiasmo de haber vencido: ¡bingo!
En este caso, dadas las restricciones establecidas por el Tribunal Electoral para el trabajo de los medios de comunicación para que informen a la gente sobre quiénes son los candidatos judiciales, conocer la visión de justicia que tiene un abogado y una abogada, saber si están comprometidos con la democracia u otros temas de importancia para el país, la ciudadanía llegará a las urnas simplemente conociendo el nombre, apellido, título académico, foto y el tono de voz de los hombres y mujeres que postulan a un cargo público.
El tema de la numeración llega a ser más que una casualidad, cuando algunos analistas y políticos contrarios al régimen aseguran que esto implica el voto consigna, porque “es más fácil recordar números que nombres”. Si sumamos esto a la diferenciación por colores para cada franja electoral, tendremos que asumir que el oficialismo y sus operadores políticos apuntan a esta estrategia de memorización mediante un trabajo de campo hormiga.
Un antecedente sobre estas estrategias con el uso de listas predeterminadas se dio en la Asamblea Legislativa, donde la bancada del MAS distribuyó listas con números que cada diputado y senador debía copiar en las papeletas de designación de candidaturas. Este hecho fue comprobado por los medios de comunicación que siempre se encuentran en los palcos del hemiciclo legislativo. Incluso un reportaje de la red Erbol difundió “confesiones” de diputados oficialistas que admitían estos hechos, señalando además que una cúpula de tres o cuatro personajes son quienes definen las acciones que se toman dentro de la Asamblea plurinacional.
En octubre las bases del MAS podrían aplicar similar estrategia, memorizando o llevando su “chanchullo” a los recintos electorales para votar por determinados candidatos que garanticen al Gobierno la denunciada “toma del poder total” en una siguiente fase de la consolidación del proceso de cambio anunciada por el propio vicepresidente del Estado.
Memorizar colores y números, entonces, resulta más fácil, que recordar a los candidatos en sí. Por tanto, conocerlos a profundidad resulta innecesario a estas alturas del proceso democrático previo.
27 verde, 48 naranja, 99 lila y 116 café o a interpretar: el candidato 27 de la franja Tribunal Constitucional; el postulante 48 para el Tribunal Agroambiental; el abogado 99 de la lista del Consejo de la Magistratura; y  el  116 del Tribunal Supremo de Justicia, será la consigna para sufragar, claro está con la correspondiente equidad de género y representatividad indígena.
Una vez completada la papeleta, el oficialismo podrá decir ¡bingo! En lo personal, espero que mi cartón blanco logre “llenarse” antes, para poder gritar con el entusiasmo de haber vencido: ¡democracia!


Opinión: Manipulando el TIPNIS

La manipulación de la información en Bolivia cae en estándares nunca antes vistos. No porque los gobiernos de la época neoliberal hayan sido santos y objetivos, sino que ahora la masificación de los medios y el control político, antes que administrativo o gerencial están literalmente “pintados” de azul.
Es una grosera ofensa al intelecto ciudadano emitir un comentario, institucional en este caso, sobre la marcha del TIPNIS, cuando se dice que ésta “no tiene apoyo ciudadano”, cuando todo el país ha venido escuchando las protestas de sectores sociales y cívicos ante la impostura gubernamental sobre la construcción de la carretera Villa Tunari -  San Ignacio de Moxos.
Según el matutino oficialista, en su editorial del 16 de agosto, la marcha no tiene razón de ser y se apoya en declaraciones (como fuente subjetiva) de personeros del gobierno. Mencionan también al dirigente Marcial Fabricano, de quien afirman fue militante del Movimiento Bolivia Libre y luego por consecuencia, aliado del Movimiento Nacionalista Revolucionario.
Habría que recordar a quien anónimamente escribió esas líneas, que Fabricano fue parte de la marcha de los indígenas de Tierras Bajas en 1990. Tal vez la frase “Marcha por la vida, territorio y dignidad” sea reconocida ahora. Este movimiento fue generado desde las bases indígenas y contó con el apoyo de toda la sociedad, incluso esos sectores miopes que tuvieron que reconocer a la Bolivia profunda y la Bolivia del oriente.
Descalificar a Fabricano, entonces, resulta mezquino para los anales de la historia.
Por otro lado, el régimen y sus medios de comunicación siempre acuden a dividir la opinión pública asegurando que quienes se oponen a la carretera son sediciosos, anarquistas, de la extrema derecha, neoliberales, gamonales y todo adjetivo que se pueda utilizar sin vulnerar la Ley antidiscriminación. La carretera, como toda obra de esa magnitud y que implica mayor integración, es una aspiración nacional sin lugar a objeción y que nadie puede ni debe negar.
El régimen culpó primero a los “manipulables” dirigentes indígenas, luego a las Organizaciones No Gubernamentales. No contentos con esto, algún senador sindicó a los ganaderos de Santa Cruz de querer mantener monopolios de comercio vacuno y un viceministro acusó a los contrabandistas y traficantes de madera de querer perjudicar la obra.
Con todo, cabe una duda en todo este meollo. Por qué tanta premura para lograr consolidar la obra.
Es que fue una promesa electoral de Morales Ayma a su sector de productores de coca, como afirma la oposición. Será que los militantes del MAS quieren inaugurar la obra antes de dejar el poder e incluso bautizar la carretera con el nombre de su caudillo. Obedece este impulso a la gestión gubernamental que quiere consolidar la integración transversal del país. Muchas interrogantes.
La historia juzgará a quienes hoy defienden el ingreso de maquinaria al TIPNIS, destruyendo uno de los pocos territorios de reserva natural en Bolivia y Sudamérica, en caso de consumarse la carretera “quieran o no quieran”.
En caso de que las autoridades asimilen su terquedad y ceguera social para plantear soluciones y alternativas serias, con papeles firmados, como exigen por ejemplo en el tema marítimo, la historia reconocerá el aporte a la integración de los pueblos.

LA PLUMA ES MÁS FUERTE QUE LA ESPADA

Con esta sencilla, pero más que influyente frase comienza esta publicación en la que compartiré algunos pensamientos de la realidad boliviana, análisis, comentarios, así como noticias que merecen una lectura en profundidad.
No es pretencioso, sólo un ejercicio democrático y el derecho a la libertad de expresión que cada uno tiene como ciudadano.
También hablaré de los mass media que nos acompañan en el transcurso de nuestras vidas, muchas veces con mayor frecuencia que nuestras propias familias en un claro ejemplo de la influencia que las comunicaciones tienen en los seres humanos.
El nombre de este blog responde a una postura política, que sin melancolía pasiva, pretende ser un nexo entre todos aquellos que creemos en un tipo de vida y que ahora parece cambiar, pero para beneficio de algunas nuevas élites que enarbolan cánticos y vítores de izquierda, mientras firman cheques y disfrutan de dólares. Pero ese es un tema que abordaré más adelante.
Sin más, bienvenidos.