miércoles, 23 de octubre de 2013

Políticos se asientan en las redes sociales


Antes sólo algunos analistas se animaban a crear su cuenta en una plataforma de las redes sociales, pero ahora tanto opositores como oficialistas han decidido incursionar en Facebook y Twitter, entre otros, para proyectar la línea ideológica de su tienda partidaria y “conquistar” a las nuevas generaciones, según analista.
El Facebook y Twitter se convierten de a poco en Bolivia, en espacios de intenso debate político, donde prevalecen las cuentas de la oposición, pero que ha comenzado a generar apertura en los oficialistas.
Según el analista Iván Arias si bien las redes sociales aún no tienen la importancia que generan en países como Estados Unidos, sí existe emprendimientos a título personal, no sistemático, especialmente con estratos jóvenes.
“En las redes sociales prima la juventud, pero mientras unos cumplen con su rol político de difundir ideas otros sólo cuelgan o comparten contenidos y esto se debe al manejo del público joven, tanto en la difusión como en la recepción de  los mensajes”, dijo.
Efectivamente, en Facebook existen cuentas de los líderes nacionales como Samuel Doria Medina, Juan del Granado o Rubén Costas, así como una decena de perfiles con el nombre “Evo Morales”, pero dentro de los miembros de la Asamblea Legislativa sobresalen los liderazgos jóvenes como las diputadas Adriana Gil y María Cristina Viscarra o los legisladores Tomás Monasterio y Luis Felipe Dorado, todos ellos cruceños.
La oposición “gana” en el espacio virtual, pues los “seguidores”, “grupos” y “amigos” de los representantes de Convergencia Nacional (CN), Unidad Nacional (UN) y el Movimiento Sin Miedo (MSM) son mayores a los que convocan los oficialistas del Movimiento Al Socialismo (MAS).
En criterio de Arias, esto se debe a que los “masistas” no sienten la necesidad de utilizar estas plataformas on line pues cuentan con todo el aparataje mediático tradicional con el canal y la radio estatal, la red de emisoras comunitarias y los medios afines al Gobierno.
“Los oficialistas sienten que su voz es diseminada por los medios tradicionales, especialmente contando con los medios del Estado, mientras la oposición tiene como refugio el espacio de las redes sociales para dar a conocer su voz”, explicó.
En un breve rastreo de cuentas en Facebook se pudo evidenciar que los representantes cruceños llevan de lejos mayor número de seguidores, tanto así que se vieron obligados a cambiar de un perfil personal para crear una página al superar el número de adherentes, visitas y “likes”.
Adriana Gil Moreno y María Cristina Viscarra llevan la delantera como líderes en las redes sociales, mientras Tomás Monasterio cuenta con 5.000 “amigos” y Luis Felipe Dorado Middagh con 4.996. El senador German Antelo Vaca llega a 4.997 y la senadora Centa Rek a 4.279.
Les sigue la diputada cochabambina Norma Alicia Piérola Valdez con 4.088. Por debajo y continuando la lista de opositores están el orureño Franz Grover Choque Ulloa con 1.752 y el paceño Andrés Ortega T con 1.750. En este caso, si bien la cantidad de “amigos” agregados de Ortega es menor, su flujo de comunicación, con comentarios, “me gusta” y foros o debates interactivos es mayor que los otros.
El oficialismo está muy por debajo y si la elección general dependiera del Facebook no alcanzarían los dos tercios.
El diputado Marcelo Elio Chávez “encabeza” la lista con 532 “amigos” y se aprecia el libre debate entre sus seguidores y opositores. El senador Eugenio Rojas quien abrió recientemente su cuenta continúa con 510 agregados.
“Estimado Eugenio Rojas, gracias por aceptarme amigo en Facebook, siempre estaremos con el proceso de cambio ok?”, cita su último agregado.
Galo Silvestre Bonifaz tiene 131 “amigos” que no hacen honor a la palabra, porque en los comentarios es permanentemente atacado.
La presidenta de Diputados, Betty Tejada Soruco, abrió su cuenta en julio de 2011, pero es en los últimos meses que incremento su flujo de visitas.
Dentro del Ejecutivo, Sacha Llorenti tiene su cuenta y participa en grupos oficialistas como 'Política de Bolivia' y 'No a la manipulación mediática en Bolivia'. La ministra de Autonomías, Claudia Peña Claros y Juan Ramón Quintana también poseen cuentas, aunque en cada caso se tiene la duda sobre la veracidad de la identidad, pues en el mundo virtual nada está certificado.
Entre otros líderes y representantes políticos se encuentra a Rafael Arcangel Quispe Flores, exmallku de Conamaq, con 3.574 “amigos” y también contrarios, generalmente afines al MAS, que comentan o utilizan su propia cuenta para lanzar ataques a los dirigentes indígenas del Tipnis.
 
(tomado de EL DIARIO)

miércoles, 16 de octubre de 2013

Diez años después...



 


2003. Sentado escuchando la radio y contando los muertos, viendo a los vecinos alarmados colocando barricadas de llantas en la "zona sur de El Alto". Decían que no habría comida, decían que ya no había carne, que ya no había gas, pero los restaurantes que rodean mi hogar atendían los churrascos con normalidad.

Luego llega la noche y comienza a sentirse el dolor gracias al relato de Amalia Pando en un canal UHF que nadie veía; los caídos eran demasiados, la tensión pasando la avenida era evidente...

Sin saber cómo y mientras terminaba uno de mis tantos proyectos que quedaron archivados para recuerdo del intelecto, Unitel cortaba Los Simpsons y decía "extra: Goni ha renunciado". Los serviles del canal estatal (tanto como hoy) habían defendido su línea mentirosa hasta el último momento, hasta que la "jefa" renunció y ahora también compartía cadena con Cadena A.

Por la imagen en vivo desde Santa Cruz, elegí la pantalla compartida "del 2" y no daba cuenta hasta entonces que aquel era un momento histórico que luego me acompañaría en mi trabajo final del Taller Radio y sería base de mi Proyecto de Grado.

Hoy, diez años después, como mucha gente, mi existencia dio un giro y sin quererlo comencé a escribir la historia de Bolivia cada día, no como un hobbie, no como una tarea, sino como una pasión que me ayuda a caminar. Hoy, diez años después, tengo el privilegio de escribir la historia de Bolivia y compartir (con todas las limitaciones impuestas y las rocas que debo esquivar) esos momentos tan intensos que dieron paso a la tercera etapa constitutiva del país, pero que corre el riesgo de perecer por la angurria de unos cuantos.

Odié a Goni desde el 93. No era una simple sensación sino ese ardor de no soportar a un sujeto que mentía y hablaba bromeando, que sonreía y esperaba que todos se rían de su espanglish. El tiempo me dio la razón, pese a que mis cercanos defendían al carismático gringo boliviano.

Hoy, diez años después, odio con el mismo ardor y mente nublada a otro sujeto que de seguro caerá por sus propias acciones, por haber cruzado la línea, por su soberbia intelectualoide. Es cuestión de tiempo, se cumplirá y volverá a su calabozo. Lo sé.

Sólo espero que la Patria no repita estos episodios y se libre por mucho tiempo de sujetos que generan odio y que protagonizan las páginas negras de la historia de Bolivia.

sábado, 5 de octubre de 2013

Desinformación coloquial mediática



La agenda mediática muchas veces tiende a marcar la agenda social y política en una suerte de reciprocidad que influye en la opinión pública. Esta condición, adscrita a los medios masivos de comunicación, se refleja además en el diario vivir con las charlas de barrio, las tertulias de café e incluso los acalorados debates entre copa y copa.
Sin embargo, la labor informativa (no función) de los medios de comunicación se trastoca a tal grado que gracias a algún “iluminado” o coloquial líder de opinión sino reportero de fuentes, las palabras cobran vida y se insertan en la conciencia y vocabulario popular sin tener necesariamente la razón.
Es así que, por ejemplo en la jerga política, se han introducido nombres como Roy Moroni, diputado tarijeño por la oposición, o Galo Bonifaz, el mediático legislador de Pando y vocero oficialista de uno y mil temas.
Para asombro del lector, habrá que aclarar que Moroni es el nombre y no el apellido del tarijeño y Bonifaz es el segundo apellido del masista. La correcta redacción de los informativos debiera citar: Roy Moroni Cornejo o simplemente Roy Cornejo; mientras que para el oficialista aplica Galo Silvestre Bonifaz o sólo Galo Silvestre, que es su primer apellido.
No es cuestión de suspicacias, es aplicar la corrección en las salas de redacción y prensa.
Otros casos son variables por errores de transcripción o la excusa de que “los nombres no tienen reglas”. Así, Javier Zavaleta es correcto y no Zabaleta. Pedro Nuny es correcto y no Nuni. Tampoco es Juan Ramón de la Quintana, pues su apellido no resulta compuesto es sencillamente Quintana, como tampoco Álvaro García Linera es tal, sólo García.
En caso de aplicar esa composición, asentada por el propio intelectual como marca registrada, se tendría que hacer lo mismo para el jefe de Estado, Evo Morales Ayma o con mayor propiedad, Juan Evo Morales Ayma.
Entre los compuestos sí se cita Samuel Doria Medina y no Samuel Doria. Son simples reglas que denotan respeto a la persona y sobre todo conocimiento del ámbito político.
Cuando algunas voces salen desde los propios políticos, la gente acostumbra su léxico a esas palabras, aunque sean incorrectas. Por ejemplo, cuando el Vicepresidente del Estado dijo “acá no hay libre pensantes” la gente y los medios lo asumieron como una palabra compuesta inexistente (librepensante) pero sobre todo inapropiada, pues sería mejor llamarlos libre pensadores.
Tampoco es correcto decir socialización de las leyes, pues denota una carga ideológica que hace a los regímenes socialistas o comunistas, siendo apropiado sociabilización que es el criterio de dar a conocer o consensuar un aspecto de la realidad.
Con todo, queda en manos de las mesas de redacción y de prensa de los medios informativos, la reflexión para no degenerar el idioma y sentar un estilo adecuado para instruir y educar a la sociedad con la mayor propiedad y pulcritud posible.