De cierto os digo...
Una vez escuché que aquel que no pasó por el marxismo no tiene alma. Podría ser cierto, pues en mis años de universitario asumí la "conciencia social" de Marx y Lenin.
En mi infancia fui cercano a la “revolución” y la hoz y el martillo eran mis símbolos.
Hoy, después de un furtivo paso por la frustración bohemia de ser un desempleado con aires de intelectual rockero, llegué a convertirme en el ser social que analiza todos esos estadios a la distancia.
Siempre que escucho a personas que asumen su “izquierdismo” como “conciencia social” y pregonan la lucha de clases u otras taras de la izquierda romántica, debo confesar que se me viene inmediatamente a la mente esta imagen, por demás evidente e irrefutable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario